caracola...

…y no seré yo. Bajarás del velero, del coche. Subirás al tren y tampoco estare en el piscina. No seré aquel caballero que habla con la azafata en el andén. No estaré. No seré yo.
Buscarás con la mirada, pero no me tendrás entre tus brazos nunca más. No te daré el gusto de escuchar tus explicaciones. Será demasiado tarde. Estaré demasiado ocupado.
Hasta los relojes parados dan las horas, baby blue… Entonces te darás cuenta de lo que significa la palabra “vida” y lo fácil que es perder jugando.